Los problemas de salud asociados a las altas temperaturas pueden evitarse con medidas muy sencillas; a continuación le mostramos algunas recomendaciones que usted puede poner en práctica cuando el calor apriete:
En el hogar:
Permanezca en las estancias más frescas.
Baje las persianas, toldos, cortinas.... evitando que el sol entre directamente.
Intente evitar usar máquinas y aparatos que pueden producir calor en las horas más calurosas.
Utilice todas las medidas tradicionales a su alcance: abanicos.
Si utiliza ventiladores eléctricos, recuerde que no enfrían el aire, sino que provocan una corriente refrescante, mediante el giro de sus aspas. En este caso, es recomendable abrir las ventanas.
Los aparatos de aire acondicionado refrigeran el aire, manteniendo una temperatura y humedad constantes en un recinto aislado (hay que mantener cerradas puertas y ventanas).
Si tiene algún problema de salud:
Consulte con su médico acerca de las medidas suplementarias que debe adoptar si padece alguna enfermedad de riesgo.
Siga tomando sus medicamentos. No se automedique.
Si se encuentra mal, pare la actividad que esté haciendo, intente situarse en un sitio fresco y pida ayuda.