Recomendaciones por edad
0-6 meses
  • Los juegos en esta edad se caracterizan por responder a las diferentes funciones corporales. Las experiencias sensoriales, motrices y perceptivas son las más importantes, por lo que se deben potenciar sus movimientos y la maniñulación y presión de objetos.

     

    Los juegos y juguetes propios de esta etapa perseguirán la estimulación de los sentidos del/la bebé, permitiéndole reconocer el mundo que le rodea y su propio cuerpo.

     

     

6-12 meses
  • El/la niño/a comienza a sentarse, a agarrar objetos, gatear e incluso empieza a ponerse de pie con ayuda. En estos meses, predomina el área de movimiento, pero también el/la niño/a empieza a tener conciencia del Yo y del Otro. Comienza a reconocer voces, algunas palabras sencillas y emite palabras simplificadas.

     

    Los juegos y juguetes más adecuados para esta edad:

    - Favorecen el deseo de exploración, incitando al/la bebé a gatear y a desplazarse. Por ejemplo: pelotas, cochecitos o muñecos.

    - Disponen de un peso y unas dimensiones adaptadas a sus manos. Son resistentes a caídas y golpes.

    En esta etapa es fundamental que la persona adulta comparta los momentos de juego con el/la niño/a, que le presente los juegos y juguetes de forma atractiva, participando en las sorpresas. Esto le motivará a descubrir, podrá aprender por imitación, aumentará su autoestima al ser premiado/a y le ayudará a aprender valores y formas de actuación.

1-2 años
  • En esta etapa aparecen las primeras señales de autoafirmación. Quiere llegar a todas partes y tocarlo todo y, tarde o temprano, lo conseguirá gracias a sus primeros pasos. El andar le facilitará el acceso a los objetos que llamen su atención, trasladándolos, escondiéndolos.

    En esta etapa la acción sobre el objeto dejará de tener importancia y lo importante para el/la niño/a será el descubrimiento de su propio ser, de sus posibilidades.

    Utiliza el lenguaje para expresarse y su vocabulario aumenta progresiva y considerablemente. Habla (con personas, objetos, animales, con la imagen del espejo...) e imita sonidos constantemente.

     

    Los juegos y juguetes propios de esta etapa:

    - Le sirven para demostrar que puede valerse por sí mismo, sentirse autónomo: abriendo una caja, accionando un juguete, consiguiendo hacer una torre...

    - Le permiten descubrir, investigar y explorar espacios cada vez más amplios (triciclos, juegos de empujar¿).

    - Disfruta compartiendo el juego con adultos/as y que éstos/as reconozcan y le feliciten por sus logros y aciertos.

     

2-3 años
  • La autonomía del/la niño/a ha aumentado: camina, tiene un mayor dominio de su cuerpo y conoce con mayor detalle su entorno. Los juegos más característicos son los de construcciones y los simbólicos (cuando el/la niño/a representa, ensaya o fantasea a través del propio juego).

     

    Los juegos y juguetes por los que se interesa el/la niño/a en esta etapa son los que:

    - Le planteen retos y le permiten descubrir y poner a prueba su capacidad de control sobre sus movimientos y los objetos en cuestión; así como experimentar la sensación de éxito.

    - Favorecen el movimiento y la imitación de la vida adulta y el uso del lenguaje (por ejemplo: juegos y juguetes donde se emitan palabras sencillas para ir repitiendo).

    - Implican actividades de meter, sacar, encajar, explorar, transvasar sustancias, ensayar, corregir, observar formas y colores. Colorear, dibujar y modelar también le es muy significativo.

    Le gusta sentirse acompañado/a por otros/as niños/as, observarles, acercarse y conocerles. Asimismo, frecuentemente reclama la participación del/la adulto/a, como espectador/a, a través de juegos y juguetes ruidosos y grandes que le permiten hacerse notar y reclamar la atención adulta.

3-6 años
  • Aparece el juego asociativo por lo que ya busca compañeros/as de juegos, aunque de vez en cuando vuelva al juego solitario. El dominio de su cuerpo sigue aumentando y pone a prueba y ejercita sus habilidades.

    En esta etapa comienzan los roles a la hora del juego. Surgen así las primeras actividades regladas, la representación y el fingir.

     

     

    Los juegos y juguetes propios de esta etapa son:

    Los juguetes de movimiento:

    serán los que mayor atención le llamen: correr, pedalear o probar su equilibrio sobre unos patines.

    Los juegos de imitación, o juegos simbólicos:

    son más elaborados y adquieren protagonismo. Imita el mundo adulto y lo recrea en función de su perspectiva.

    Los juegos de reglas despiertan su interés si el/la adulto/a está cerca explicándole las normas y ayudándole a mantener la atención durante la partida.

    Los juegos en grupo:

    El juego conjunto, niño/a-adulto/a, en el que se dé rienda a la imaginación y se creen y representen historias, a través de muñecos, muñecas y accesorios, contribuirá a que exprese sus sentimientos y desarrolle el lenguaje.

    Al final de esta etapa se interesa por los juegos de mesa, sobre todo por los que ponen a prueba habilidades intelectuales, sus conocimientos.

    El juego es una herramienta a través de la cual podemos explicar y responder a muchas de sus preguntas.

6-9 años
  • En estas edades toma más importancia el juego colectivo, en el que el/la niño/a considera a sus/as amigos/as como iguales. Comienzan a individualizarse respecto a la persona adulta.

    Comienzan los juegos de competición cooperativa, en los cuales compiten grupalmente frente a otros/as niños/as con reglas propias.

     

    Los juegos y juguetes propios de esta etapa son:

    Los juegos en los que pueda colaborar y realizar acciones conjuntas, favoreciendo la reflexión del/la niño/a.

    Los juegos motores y de ejercicio físico, que ayudarán a liberar su tensión.

    Los juegos con reglas y juegos de mesa, en los que puede competir con un/a adulto/a.

    Los juguetes que favorecen las actividades manuales.

9-12 años
  • Cuando se encuentran en estas edades surgen las pandillas y los grupos firmes, que fomentan el nosotros frente al yo.

    Durante las competiciones, el triunfo será la finalidad y su reafirmación como grupo.

    Sus amistades son más duraderas y aparece la figura del/la mejor amigo/a. Por lo que es fundamental facilitarle espacios, fuera del colegio, donde relacionarse con sus iguales.

Más de 12 años
  • La adolescencia es una etapa crucial en la construcción de la identidad y del proyecto de vida de la persona. Una etapa en el que es fundamental la comunicación que la persona adulta establezca con el/la adolescente, a pesar de que éste/a no se muestre especialmente receptivo/a. Conviene compartir juegos, hobbies, saber por qué los encuentra atractivos...; no alejarnos del entorno que le interesa y de él o ella.

    El juego se convierte en un importante medio de relación y comunicación entre su grupo de iguales; teniendo presente que dicho grupo se convierte en su principal referente.







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