EN PRIMERA PERSONA
"Quien ha sido de Cruz Roja lo es para toda la vida"
Mª Ángeles García Jimeno
Socia de Cruz Roja Pamplona

"He sido voluntaria de Cruz Roja durante 7 años y ahora soy socia. De mis tiempos de voluntariado tengo muchos recuerdos y todos agradables.

 

En los campamentos de prácticas te divertías con los compañeros y, al mismo tiempo, te hacías mejor socorrista. Mi mejor amiga la conocí en Cruz Roja¿ Años de compañerismo, de amistad¿ de ayudar a la gente

 

Esa experiencia me ha llevado a seguir colaborando con Cruz Roja como socia. Porque en esta vida hay que ser agradecido. Y porque conozco la labor de la casa.

 

Es algo que me llena mucho. Me identifico con todos sus principios fundamentales y con su trabajo con personas mayores y comedores sociales; también con la ayuda para la infancia.

 

Como dicen en la casa: "Quien ha sido de Cruz Roja lo es para toda la vida". Yo lo recomendaría a otras personas. Pienso que por poco que podamos dar, lo que ganamos no se paga con nada:

 

Una sonrisa de agradecimiento y el saber que compartimos nuestra Abundancia, por poca que sea, con gente que lo precisa. Volver a casa y sentirte bien sin esperar nada a cambio¿ Saber que con lo poco que me puedo permitir hay personas que van a poder comer y niños y niñas que van a tener sus necesidades cubiertas."

OTROS TESTIMONIOS
  • "Quien ha sido de Cruz Roja
    lo es para toda la vida"
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    Mª Ángeles García Jimeno
    Socia de Cruz Roja Pamplona

    "He sido voluntaria de Cruz Roja durante 7 años y ahora soy socia. De mis tiempos de voluntariado tengo muchos recuerdos y todos agradables.

     

    En los campamentos de prácticas te divertías con los compañeros y, al mismo tiempo, te hacías mejor socorrista. Mi mejor amiga la conocí en Cruz Roja¿ Años de compañerismo, de amistad¿ de ayudar a la gente

     

    Esa experiencia me ha llevado a seguir colaborando con Cruz Roja como socia. Porque en esta vida hay que ser agradecido. Y porque conozco la labor de la casa.

     

    Es algo que me llena mucho. Me identifico con todos sus principios fundamentales y con su trabajo con personas mayores y comedores sociales; también con la ayuda para la infancia.

     

    Como dicen en la casa: "Quien ha sido de Cruz Roja lo es para toda la vida". Yo lo recomendaría a otras personas. Pienso que por poco que podamos dar, lo que ganamos no se paga con nada:

     

    Una sonrisa de agradecimiento y el saber que compartimos nuestra Abundancia, por poca que sea, con gente que lo precisa. Volver a casa y sentirte bien sin esperar nada a cambio¿ Saber que con lo poco que me puedo permitir hay personas que van a poder comer y niños y niñas que van a tener sus necesidades cubiertas."

  • "El ser humano es naturalmente bueno
    y tiende a solidarizarse con los más débiles"
    /principal/image/journal/article?img_id=1773815
    Mercedes González
    Socia de Cruz Roja Salamanca

    Para Mercedes ser socia de Cruz Roja significa "poner un minúsculo grano de arena para intentar rellenar el gran agujero de las necesidades de mucha gente. Algo que ayudará a quienes lo necesitan y a los que colaboran directamente como voluntarios en apoyarles y tratar de paliar esas necesidades. Porque una pequeña aportación puede marcar una gran diferencia en la vida de algunas personas".

     

    En su caso, se hizo socia cuando se lo propusieron por la calle. "No es necesario, a mi modo de entender, pasar ninguna experiencia traumática personal para decidir colaborar con Cruz Roja", apunta Mercedes, "Para mí, es suficiente con echar una mirada a lo acontece alrededor y ver lo que Cruz Roja y otras organizaciones hacen".

     

    Se trata de Humanidad, que, junto con Voluntariado y Universalidad son los valores de Cruz Roja con los que se siente más identificada: "Porque son en cierta medida símbolo de que el ser humano es naturalmente bueno y tiende a solidarizarse con los más débiles. Además Cruz Roja, gracias a su amplia red de voluntariado, ha sido y es capaz de llegar a todos los lugares del planeta".

     

    ...Y al mismo tiempo, realizar una amplia labor en el entorno más cercano. Mercedes conoce bien la acción de Cruz Roja en su población: las ayudas a las personas en paro, a las que duermen en la calle, las inmigrantes¿ Un trabajo de proximidad que ella valora muy especialmente. 

  • "Cruz Roja es un ejemplo de
    sociedad civil organizada"
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    José Antonio Ruíz
    Socio de Cruz Roja Barcelona

    "Empecé como voluntario, después trabajé un tiempo en Cruz Roja como técnico especializado en infancia y llevo muchos años como socio; conozco la organización desde diferentes ángulos y considero que la labor social que lleva a cabo con la infancia, la tercera edad, los inmigrantes, las personas en situación de emergencia¿ solo la puede hacer Cruz Roja, con sus recursos y estructura.

     

    Por mi profesión y vocación me siento muy identificado con su acción con la infancia. Somos los adultos los que hemos de velar para que se cumplan sus derechos, tan a menudo vulnerados. Recordaré toda mi vida la experiencia con un grupo de refugiados albanokosovares acogidos en Tiana, Barcelona, en 1999. Venían de una guerra atroz. Para los niños y niñas organizamos actividades recreativas y educativas. Sus rostros reflejaban el horror de la barbarie humana.

     

    He vivido otras experiencias emocionantes a lo largo de mi relación con Cruz Roja. Historias como la mía, junto a la de otros voluntarios, técnicos y socios son las que forman Cruz Roja.

     

    Pertenecer a la Organización significa sumar esfuerzos para mejorar la sociedad actual. Es un ejemplo de sociedad civil organizada. Justamente, valores como Humanidad, Voluntariado, Unidad, Universalidad¿ pueden hacer que construyamos un mundo un poquito mejor.

     

    Entre todos tenemos que intentar acabar con las desigualdades y las vulneraciones de los derechos humanos. Es importante actuar; nunca sabes si te va a tocar a ti."
  • "Los que tenemos un trabajo, podemos dedicar una pequeña cantidad a
    ayudar a las personas que no tienen nada"
    /principal/image/journal/article?img_id=1598320
    Carlos del Campo García
    Gerente de Asturiana de Mantenimiento Preventivo, S.L. - AMPRE

    "Somos socios de Cruz Roja desde hace más de diez años. Para nosotros es un orgullo poder ayudar, aunque sea de una forma muy modesta, a que muchas personas que están viviendo situaciones muy difíciles puedan ver un rayo de esperanza en sus vidas. Dimos el paso porque consideramos que, a través de Cruz Roja, con un pequeño esfuerzo podíamos ayudar.

     

    Todos conocemos situaciones de personas de nuestro entorno que, a causa de la crisis, lo están pasando mal. Por aquí, poblaciones como Langreo tienen un índice de paro muy alto. Cuando sabes de alguien conocido que ha tenido que recurrir a entidades como Cruz Roja para solucionar lo más básico¿  Por eso, aunque todas las actividades de la organización son dignas de elogio, despierta especialmente nuestro interés todo aquello que realiza en España, en estos tiempos de crisis

     

    De cara a la empresa, ser socio no te hace vender más, pero es algo que los clientes valoran. Yo tengo el diploma colgado en el despacho y más de uno me lo ha comentando. Pero lo principal es que todos los que a día de hoy tenemos un trabajo podemos permitirnos dedicar una pequeña cantidad a ayudar a millones de personas que no tienen nada y que lo están pasando realmente mal."

  • "Nuestro equipo se siente orgulloso
    de pertenecer a una empresa que se preocupa por los demás"
    /principal/image/journal/article?img_id=1469384
    Francesc Alòs
    Responsable de Relaciones Institucionales y RSE

    "Somos una cooperativa de crédito valenciana con una fuerte sensibilidad social y unos ideales muy próximos a los de Cruz Roja, y hemos encontrado en esta organización una manera de compartir y poner en práctica nuestros valores, ayudando a la sociedad y especialmente a las personas más necesitadas.

     

    Nos sentimos muy cercanos tanto a los valores de Cruz Roja como a sus acciones. Por ese motivo participamos en muchas de ellas, desde la venta de boletos para el Sorteo de Oro a la creación de equipos de trabajo para montar y gestionar mesas del Día de la Banderita, pasando por el patrocinio de actividades o la apertura de cuentas donde recoger donaciones para fondos de emergencia. Junto a Cruz Roja también hemos participado en acciones dirigidas a la preservación del medio ambiente, como la recogida de móviles usados para su reciclaje.  

     

    En todas estas prácticas, incentivamos el voluntariado de nuestro equipo, y su compromiso social. El colaborar con Cruz Roja provoca que los que trabajan en Caixa Popular se sientan orgullosos de pertenecer a una compañía que se preocupa por los demás y que aporta parte de sus recursos para hacer una sociedad más justa. En el mundo empresarial, es algo a tener en cuenta.

     

    Las actividades de Cruz Roja en las que colaboramos también nos ofrecen la ocasión de comprobar que la solidaridad, uno de los pilares fundamentales de nuestra filosofía, es un valor muy vigente. En este sentido, el pasado Día de la Banderita vivimos toda una experiencia. En la mesa que habíamos montado pudimos ver cómo aquellos que menos tenían hacían aportaciones de céntimos, argumentando que, aunque ellos necesitaban la ayuda de Cruz Roja, sabían que había gente que aún la necesitaba más."

  • Lo poco que puedo aportar
    puede significar un mundo
    /principal/image/journal/article?img_id=1454995
    Alberto Moreno
    Socio de Cruz Roja Madrid

    "Tomé la decisión de hacerme socio de Cruz Roja después de ver un reportaje en televisión.  Allí estaba la familia al completo, con el abrigo puesto dentro de casa porque no tenían dinero para calefacción. El padre, completamente derrumbado, se lamentaba de no ser capaz de proporcionar a su familia lo más básico. Eso me hizo pensar: ¿cuál es el esfuerzo que tiene que hacer ese padre para conseguir calor en su hogar y cuál es el esfuerzo que tengo que hacer yo para ayudarle? Me di cuenta de que, aunque a mí me pareciera poco lo que puedo aportar, para la persona que lo está pasando mal y que lo necesita, esta ayuda puede significar un mundo, una sonrisa.

     

    Por eso me hice socio. Siempre me conmueven las imágenes de personas en una situación difícil que se encuentran con alguien con una cruz roja estampada en su camiseta que las espera para abrazarlas, para estar a su lado y ayudarlas en lo que necesiten.

     

    Y es que la actividad de Cruz Roja siempre me ha parecido muy de persona a persona, muy próxima, muy real. Todos nos merecemos ser tratados de la misma manera, estemos en el lugar o las circunstancias que estemos. Los valores de Cruz Roja con los que me siento más identificado también comparten esta idea: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Universalidad,...

     

    Para mí, colaborar con Cruz Roja es ayudar en lo que puedo. Hay muchas maneras de hacerlo. En la empresa donde trabajo actualmente todos nos movilizamos el Día de la Banderita y en otras campañas, además de seguir cursos de formación en primeros auxilios, etc. Todo ayuda. Por eso pienso: si otras personas pudieran reflexionar como hice yo... Si calcularan cuánto esfuerzo les supone una determinada cantidad de dinero, y cuánto puede suponer para alguien que necesite ayuda... Al final te das cuenta de que lo que es poco para ti, algo que apenas afecta a tu vida, es realmente grande para otros."

  • "Lo más sorprendente es
    su capacidad de reacción y movilización"
    /principal/image/journal/article?img_id=1120007
    Hilario Pino
    Periodista

    "Mi primeros recuerdos de Cruz Roja tienen que ver con una vecina que nos ponía inyecciones en casa a mis hermanos y a mí cuando éramos muy pequeños. Siempre presumía de que sabía pinchar porque lo había aprendido en Cruz Roja, en su época de estudiante. Y la verdad es que lo debía de hacer muy bien porque no me viene a la memoria ningún momento de esos terribles en los que te dan ganas de salir corriendo.

     

    Y, por supuesto, el día de la banderita. Algún año, organizados por el colegio, salimos con la hucha a la calle. Como íbamos de dos en dos, siempre había que pelearse con el otro para que te dejara llevar la hucha, que era mucho más divertido que poner las pegatinas. Recuerdo cómo iba cambiando el sonido según se iba llenando...

     

    Cruz Roja es una referencia siempre cercana. ¿Es que hay alguien en este país que no haya sido atendido alguna vez por ella? En mi caso, me han atendido en más de una ocasión en la playa, por las picaduras de una medusa o de un pez salvario de los que tanto abundan en el norte. Pero he presenciado muchísimos rescates de gente con problemas para llegar a la orilla. Tener cerca un socorrista de Cruz Roja en una playa siempre es una garantía.

     

    Además, he visto a los equipos de Cruz Roja en infinidad de lugares a los que he tenido que desplazarme para cubrir una información: atentados, terremotos, accidentes de tren, llegada de pateras, distribución de alimentos, carreras, conciertos... Ellos son de los primeros en llegar y de los últimos en marcharse. Sabes de sobra que si están allí es porque lo que ha sucedido o está sucediendo tiene importancia y que su trabajo va a resultar impecable. 

     

    Es esa especial seriedad que transmite Cruz Roja una de las razones que me motivaron a colaborar con la organización. También porque tienes la certeza de que tu ayuda va a llegar de verdad a quienes más lo necesitan. Y por su carácter multidisciplinar: me refiero a que Cruz Roja atiende a infinidad de colectivos, como niños, ancianos, mujeres maltratadas, enfermos, parados, personas dependientes, inmigrantes... Y luego están las situaciones de emergencia: no hay crisis nacional o internacional en la que Cruz Roja no se vuelque. Y siempre de manera discreta y casi silenciosa, como sin darse importancia.

     

    Fuera y dentro de España, es encomiable el trabajo de sus equipos. Pero lo más sorprendente para mí es su capacidad de reacción y movilización. Una muestra es esta crisis. Las organizaciones de este tipo, con tantos años de historia y tanta experiencia, son las que más fácilmente pueden disponer de los medios necesarios en situaciones como esta. Pero yo creo que en Cruz Roja tienen un olfato y una sensibilidad especial para detectar en cada momento hacia dónde ha de volcar sus energías y canalizar las ayudas.

     

    Después de estos últimos años de crisis, es importante que se reconozca la gran tarea que Cruz Roja esta llevando a cabo con los niños y con las familias más necesitadas. Y no sólo familias inmigrantes, como era lo más habitual antes. La organización se ha volcado con todos aquellos que han pasado de vivir más o menos bien a quedarse casi en la indigencia.

     

    Ante esta gran labor, ser socio supone un esfuerzo muy pequeño en comparación con los resultados que se obtienen; es una satisfacción y un orgullo y, a la vez, un compromiso. Todos hemos oído muchas veces aquello de que uno debe devolver a la sociedad la infinidad de cosas buenas que ha recibido. Y es del todo cierto.

     

    Es curioso, pero desde que empiezas a colaborar con la organización, tienes la sensación de que cada día que pasa, Cruz Roja se cruza más en tu vida; porque lees o das una noticia, porque ves una ambulancia, porque te topas con un voluntario... A partir de ese momento no dejas de tener presente su tarea, que es impresionante.

     

    Y lo de los voluntarios... también. ¡13 millones! Hay países muy importantes con una población inferior a esa cifra. Con eso está dicho todo. Cruz Roja es como una enorme familia en la que cada uno aporta su grano de arena y yo creo que ese es uno de sus grandes valores. Que sabe alentar y sumar la solidaridad y el esfuerzo de miles y miles de personas comprometidas.

     

    Yo tengo algunos amigos voluntarios; unos son jóvenes y otros no tanto, porque para esto no hay edad. Y también tengo varios amigos que son socios de Cruz Roja. Lo más curioso es que no lo he sabido hasta mucho después de que lo fueran. Me llama la atención su discreción; como sí trataran de ayudar sin ponerse medallas y con un orgullo interior; aunque no estoy seguro de que hagan bien del todo. Sí cuentas a los demás lo que haces, puedes animar a otros muchos a que también se impliquen. Es lo que yo estoy haciendo, invitando a todos a que colaboren con Cruz Roja. Y más ahora con la Navidad a la vuelta de la esquina y con tantos niños esperando sus juguetes. Le pediría a todo el mundo que no se dejase llevar por la pereza que tantas veces te hace dejarlo para el día siguiente. Es muy sencillo entrar en contacto con Cruz Roja a través de internet y empezar a colaborar con donativos, como voluntario o haciéndote socio. Y además, a través de la misma página (www.cruzroja.es)  puedes acceder a su canal de TV, donde te informan de las campañas e intervenciones que se ponen en marcha. La verdad es que no paran"

  • "No se puede disfrutar plenamente al recibir,
    si nunca has dado"
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    Lorenzo Quinn
    Artista-escultor. Socio de Cruz Roja

    "Desde que me instalé en España, hace ahora 18 años, soy socio y colaborador de Cruz Roja. Es una institución que está desde siempre en mis recuerdos. De niño me llamaban mucho la atención los puestos de salvamento de la playa, con la barca siempre preparada para salir al rescate.  Y luego, alguna vez la he visto en acción; ¿quién no ha visto actuar a Cruz Roja en alguna ocasión? Además, conozco a otros socios y donantes; creo que todos conocemos a alguien que colabore con la institución.

     

    Tomé la decisión de hacerme socio a raíz de la donación de una de mis esculturas para una cena benéfica que organizaba Cruz Roja. Al conocer más profundamente su labor, decidí que debía colaborar con ellos. Realmente, cuando ves el sacrificio de todos los voluntarios y cooperantes, todo el bien que hacen a los demás, te das cuenta de la magnitud e importancia de la organización. Para mí es un gran orgullo poner mi granito de arena en una labor tan fantástica. Conozco personalmente a varios voluntarios y admiro su gran dedicación. El trabajo de todos los voluntarios y voluntarias es encomiable; lo dan todo sin esperar nada a cambio. Para ellos, la recompensa es el bienestar de los demás. Me hacen pensar que hay muchas personas buenas en el mundo, dispuestas a darlo todo por los demás, que no todo es tan negativo, que las buenas personas superan a las egoístas.

     

    De Cruz Roja, admiro todas las actividades a las que se dedica, pero soy especialmente sensible a las que realiza para ayudar a la infancia. Yo tengo tres hijos sanos y felices, y me duele pensar que haya niños que no tengan ni tan siquiera cubiertas las primeras necesidades. También el papel tan importante que tiene ahora, en esta crisis, ayudando en la medida de lo posible a personas que no cuentan con medios para poder subsistir, algo imprescindible en los malos momentos que estamos pasando.

     

    Animo a todo el mundo a que colabore con Cruz Roja. Si todos aportamos nuestro grano de arena, conseguiremos hacer una hermosa labor a favor de los más desfavorecidos. Como explico en el significado de mi escultura 'Dar y Recibir': `No se puede disfrutar plenamente al recibir, si nunca has dado'."

  • "El agua es importante para nosotros, las personas,
    y para el futuro de nuestros hijos"
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    Mary Abraham
    Beneficiaria proy. Seguridad Alimentaria

    "Para nosotros, los masai, nuestra principal fuente de recursos es el ganado, aunque también trabajamos en la agricultura.

     

    Con el proyecto de Cruz Roja estoy aprendiendo a cultivar huertas irrigadas conectadas a la presa y como nos han explicado los voluntarios de la Cruz Roja, las verduras frescas nos ayudarán a estar mejor alimentados y tener mejor salud.

     

    Además, antes empleaba cuatro horas al día para traer agua a casa, 40 litros que transportaba yo misma, con ayuda del ganado. Ahora, tenemos agua para lavarnos y limpiar la casa, para dar de beber a los animales, y yo puedo cuidar mejor de mi familia."

  • "Hay tanta gente que lo esta pasando mal
    que éste es mi granito de arena"
    /principal/image/journal/article?img_id=355531
    Alicia Raquel Ramos
    Voluntaria Cruz Roja Gijón

    "Desde niña tengo en mi mente las actividades de Cruz Roja, siempre ayudando donde se les necesitaba. Yo quería ser parte de eso y hoy soy voluntaria para la tercera edad y niños discapacitados. A veces es complicado distribuir mi tiempo porque a la vez tengo otras responsabilidades, pero para mí es una actividad más que requiere toda mi atención y disposición. Y no sólo por la enorme satisfacción del trabajo realizado, sino también por las enseñanzas de vida que me aporta ser voluntaria.

     

    Con las personas mayores aprendo muchísimo sobre la forma de vida que tuvieron. Son una fuente extraordinaria de conocimiento y de amor pues yo, por ejemplo, por el solo hecho de dar compañía, me he ganado una abuela. Y con los niños discapacitados aprendo a valorar las cosas sencillas de la vida, aquellas a las que no damos importancia.

     

    Realmente lo que yo aporto no es mucho, es una mano y sé que así no se pueden cambiar todas las cosas malas, pero si yo no lo hiciera habría una mano menos. Aquí podemos tener diferentes ideologías, modos de vivir y de pensar; sin embargo, a la hora de hacer nuestro trabajo, coincidimos todos porque somos voluntarios.

     

    Y de las experiencias vividas me quedo con mi comienzo como voluntaria. Me ofrecí para lo que hiciera falta pero me asustaba ir con la tercera edad ya que no tenía experiencia con personas mayores; y sin embargo era allí donde hacía falta una mano. Así que lo tomé como un reto. Y hoy por hoy estoy feliz y agradecida. He desarrollado un aspecto de mi personalidad que no sabía que tenía."

  • "Gracias a Cruz Roja por
    su saber hacer y estar"
    /principal/image/journal/article?img_id=355697
    Maite Iñigo
    Beneficiaria de Cruz Roja

    "En los duros momentos en los que perdía a mi hijo, ellos supieron contener mi dolor. Aunque me cuesta buscar las palabras que mejor reflejen lo que sentí ese día, ha tratado de encontrarlas. Un simple gracias se me queda pequeño porque lo que hicieron las personas de Cruz Roja fue muy grande.

     

    Apoyo, comprensión, cariño, todo es poco en esos duros momentos en los que una madre pierde a un hijo, pero ellos supieron contener mi dolor.

     

    Sabían que no podían devolverme lo que necesitaba, pero hicieron todo lo que estuvo en sus manos para acompañarme y sostenerme cuando las fuerzas flaqueaban. Aunque por momentos volvía a la realidad, ellos nunca me dejaron sola.

     

    Este sentimiento se extiende a toda la familia. Gracias a Cruz Roja por su saber hacer y estar."

  • "Los voluntarios de Cruz Roja son mis amigos
    y mi familia".
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    Elena Bueno
    Usuaria de Programa de Asistencia Domiciliaria

    El día de su 87 cumpleaños, Elena recibe un regalito y un beso de Jackie, la voluntaria de Cruz Roja que habitualmente viene a su casa a ayudarla. La anciana tiene problemas de movilidad y los voluntarios están a su lado siempre que los necesita: "llamo y digo 'tengo que ir a tal sitio', o 'voy al médico', y ellos, pues vienen conmigo al médico, por la tarde, por la mañana... Cuando me han ido a operar han estado conmigo".

     

    Los voluntarios de Cruz Roja hacen la vida de Elena más fácil y amena, asegurándose siempre de que ella se sienta acompañada y querida: "Yo, si no los tuviera, me aburriría mucho; vamos, aburrirme, tendría que buscar a alguien incluso para salir, porque sola no he podido salir nunca". Elena conoce la labor de Cruz Roja desde siempre -"la Cruz Roja ha ayudado a todo el mundo toda la vida"-, pero ahora puede confirmar personalmente que la relación entre voluntariado y usuario va más allá del trato puramente asistencial: "Es un cariño muy profundo, muy profundo; no es una tontería de esas que.., no. Y además, es que no tengo palabras, porque ellos son encantadores todos, cariñosos todos,... "

  • "Cruz Roja tiene toda la credibilidad
    del planeta"
    /principal/image/journal/article?img_id=355512
    Fernando Moreno Muñoz
    Socio de Cruz Roja

    "Hace aproximadamente cuatro años que soy Socio de Cruz Roja. Conocía la institución, sabía que era una organización sin ánimo de lucro que se dedicaba a socorrer a los más desfavorecidos. Yo quería participar de alguna manera en un proyecto de ayuda a los demás y en el momento de decidirme me decanté por Cruz Roja. Un familiar ya era Socio y, además, yo había colaborado alguna vez haciendo alguna donación, pero la razón de elegir esta institución fue porque para mí es la que tiene más credibilidad de todo el planeta.

     

    Aún conociéndola de siempre, ahora que la veo desde dentro ha conseguido sorprenderme por el grandísimo despliegue humano y económico que tiene por todo el mundo. Y también por su enorme polivalencia. Si tuviera que destacar algún valor de Cruz Roja sin duda sería éste. Es impresionante la diversidad de áreas que atiende: desde ayuda a las personas con discapacidad hasta intervención en catástrofes naturales, pasando por integración social, etc. Y todas ellas me parecen de suma importancia, no sabría priorizar una u otra. Eso sí, hay un elemento con el que me siento especialmente identificado: el voluntariado. Considero que tiene mucho mérito dedicar el tiempo libre de una persona a ayudar a otras.

     

    La verdad es que formar parte de Cruz Roja como Socio me hace sentir de algún modo más a gusto conmigo mismo; aquí tengo la certeza de estar colaborando con un gran proyecto. He comprobado que no se necesita mucho para echar una mano a los demás, ya que lo que para uno mismo puede ser insignificante, tanto en lo personal como en lo material, para muchos otros puede ser de gran importancia."

  • "Cruz Roja realiza
    una gran labor humanitaria"
    /principal/image/journal/article?img_id=355641
    Carlos Sobera
    Actor y presentador. Colaborador de Cruz Roja

    Hasta hace unos días conductor del concurso "Atrapa un millón", Carlos Sobera es una de las caras más populares de la pequeña pantalla. De él son famosas su simpatía y su característica forma de levantar la ceja, pero la que no es tan conocida es su extraordinaria faceta solidaria.

     

    El actor y presentador bilbaíno no duda ni un momento en colaborar con causas humanitarias siempre que se lo proponen, apoyando desde iniciativas a favor de la infancia hasta campañas contra el cáncer de mama. Una de las organizaciones que ha elegido para vehicular esta gran sensibilidad solidaria es Cruz Roja.

     

    "Colaboro con vosotros desde hace muchos años", señala, sin poder precisar una fecha exacta. Sus recuerdos de Cruz Roja se mezclan con su profesión, y nos comenta que cuando hace memoria, una de las primeras cosas que le viene a la cabeza es la película "Las Chicas de la Cruz Roja", en la que cuatro amigas realizan su voluntariado por Madrid postulando en el "día de la banderita".

     

    "Lo que me motivó a colaborar con Cruz Roja es algo que sabemos todos: la gran labor solidaria que realiza desde siempre. Si tuviera que destacar con cuál de las múltiples actividades que realiza me siento más identificado, quizá señalaría, por citar alguna, su labor en el campo médico a nivel internacional. Creo que en este aspecto, la gente de Cruz Roja realiza un trabajo encomiable.

     

    Para mí, colaborar con esta organización supone satisfacción personal y confianza en un buen equipo."

  • "Ahora sé apreciar otras muchas cosas que tiene la vida que te llenan
    y no necesitas consumir para poder disfrutar de ellas".
    /principal/image/journal/article?img_id=355691
    Franz Ludwig Vilkas
    Usuario del programa Ayuda a Presos

    "Mi historia va desde bastante jovencillo. Siempre he tenido debilidad por las drogas recreativas, a causa de mis carencias familiares y de mi falta de autoestima. Siempre me he refugiado en las drogas porque me hacían sentirme seguro de mí mismo y aceptado por los demás. He estado involucrado con todo tipo de drogas y nunca había pensado o me había planteado tener un problema con las drogas, pero sí que lo tenía; de hecho, por culpa de ella me encuentro ahora donde me encuentro. Pero gracias al curso de la Cruz Roja he aprendido mucho a valorarme a mi mismo, a quererme, a poder abrirme con la gente.

     

    La terapia de grupo me ha ayudado a comprender mucho todos los efectos que producen las drogas en mi organismo, cosa que antes no comprendía; y también ha sido muy importante intervenir con todos los compañeros del grupo, que me han ayudado a comprenderme a mí mismo y a comprender a los demás. Yo no había estado todavía en ninguna terapia, en ninguna asociación para el consumo y en ningún centro, pero la verdad es que tendría que haber más programas de esta clase para que la gente se concienciara de la problemática que conlleva la droga y se ocupara del crecimiento de uno mismo.

     

    Desde que ingresé en este programa de la Cruz Roja he madurado como persona, me siento muy bien conmigo mismo y ya no tengo esa necesidad de ser aceptado por los demás porque ahora me acepto yo y me quiero más. Creo que eso es uno de los principales problemas de consumir: la gente necesita ser aceptada y cree que por consumir va a ser más aceptado y eso no es así; uno tiene que aceptarse a sí mismo, entonces será aceptado y querido por los demás. Y todo esto y mucho más lo he aprendido gracias a esta terapia de la Cruz Roja. Estoy muy agradecido por haberme ayudado a cambiar mi vida y a saber apreciar otras muchas cosas que tiene la vida que te llenan y no necesitas consumir para poder disfrutar de ellas."

  • "Las necesidades son de todo tipo,
    pero principalmente de agua"
    /principal/image/journal/article?img_id=355702
    Pedro Pablo Garlaschi
    Delegado Cruz Roja Esp. Djibuti

    "Durante estos primeros días he visitado suburbios y campos de desplazados nómadas que han huido de las zonas rurales debido a la severa sequía y que se han asentado en la periferia de la capital. Estos nómadas han perdido la gran mayoría de sus animales por el camino, y he podido comprobar cómo los que les quedaban han muerto durante el asentamiento, y se ven repartidos por todo el campo.

     

    En el campo de Blogho, a 10 km de la capital ya en pleno desierto, la población mayoritariamente formada por niños entre 0-12 años, ya que cada familia cuenta con una media de 5-6 hijos, han formado comunidades pequeñas que invierten sus ahorros en la compra de agua que empresas privadas suministran en los bidones improvisados de cada comunidad.

     

    Las necesidades son de todo tipo, pero principalmente de agua. La mayoría de los pozos están totalmente secos y el poco agua que queda en algunos ya no es saludable. En unos días esperamos comenzar con distribuciones en esta zona de alimentos y utensilios para el agua.

     

    El calor (que supera durante el día los 40º) hace que el riesgo de cólera sea inminente. Trabajamos de 6 a 14h ya que después es imposible soportar el calor abrasador."

  • "Es muy duro tener que pedir comida,
    pero no tengo otra opción"
    /principal/image/journal/article?img_id=355563
    Isabel Montoro
    Beneficiaria del Programa de Alimentos

    "Vivo en Mataró (Barcelona), tengo 27 años y he recurrido a Cruz Roja por primera vez para pedir alimentos. Sin empleo y viviendo sola con mi hija de 5 años, necesito apoyo para salir adelante, pues no he encontrado otra opción.

     

    Me viene muy bien la ayuda del Programa de Alimentos; recibo leche, cacao en polvo, pasta, tomate, zumos... alimentos básicos con los que nos alimentamos mi hija y yo. Es duro ver a tu hija llorar de hambre y no poder hacer nada para calmarla. Gracias a esta ayuda, he podido destinar parte de lo poco que tengo a comprar más carne o unos zapatos.

     

    Entretanto, sigo buscando empleo, aunque considero bastante difícil encontrar uno similar a los que tenía hasta ahora en el sector textil o en una panadería, por lo que acabo de formarme como auxiliar de geriatría. Espero que con este curso de formación pueda abrirme paso y empezar a ser independiente.

     

    Me viene muy bien la ayuda, pero lo que quiero es trabajo y valerme por mí misma. Estoy segura que lo conseguiré."

  • "La sequía influirá en el futuro de los
    cien mil niños refugiados en los campos"
    /principal/image/journal/article?img_id=355471
    Patricia Herrán
    Delegada de Cruz Roja Esp. en Etiopía

     

    "De vuelta de los campos de refugiados de Dolo Ado, en el sur de Etiopía, trato de encontrar la mejor manera de transmitiros algunas impresiones de lo que he visto por esta parte del mundo.

     

    Hace unos días hablaba con Liliana, una médico colombiana que trabaja en el área de salud, en el lugar donde, a su llegada, se da la primera acogida a los refugiados a la espera de reubicarlos en alguno de los campos. Liliana me decía que su primera noche aquí se la pasó llorando: `al día siguiente me levanté, me puse la bata y empecé a trabajar; cuando trabajaba en Buenos Aires y se nos moría un niño en el hospital era una tragedia para todos; aquí se nos mueren cuatro, cinco o seis niños al día, te das la vuelta un segundo para coger una jeringuilla y cuando te giras lo has perdido; es duro, pero hay que seguir adelante, aquí hay mucha gente que nos necesita'.

     

    El 25% de la población de los campos son niños menores de cinco años que presentan severos cuadros de malnutrición. El 60% de las personas que pueblan los campos son niños menores de 11 años y el 80% menores de 17 años.

     

    Las distribuciones de comida se están realizando desde hace tiempo, pero continúan siendo insuficientes. El agua es otro de los grandes desafíos de unos campos ubicados en pleno desierto. Las distribuciones de agua potable de los primeros tiempos han evolucionado hacia la implantación de sistemas de bombeo desde el río de agua tratada y apta para el consumo humano en los dos campos más antiguos. En los dos campos más recientes, Kobe y el recién abierto Hilowyn, su provisión todavía no está garantizada y la poquita que hay no es suficiente. Y ya vamos por 140.000 personas y subiendo.

     

    Si no llega a ser por la buena respuesta de la sociedad la situación sería aún más grave."

  • "Nunca hay que perder la esperanza
    ni la ilusión"
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    Gabriel Navarro
    Auxiliar de bibliotecas. Socio

    "Cruz Roja siempre ha estado ahí. De pequeño me la encontraba en la playa de mi ciudad; y me la he seguido encontrando año tras año en los festivales musicales a los que suelo ir, y en los medios, claro. Es fácil imaginarse a Cruz Roja ayudando en una emergencia, porque es lo que sale en la tele, pero considero que hace mucho más que eso y que es una gran desconocida. Poco a poco voy descubriendo su labor en nuestro país y me sorprende ver todo lo que puede hacer.

     

    Yo me identifico con toda su labor, y me asombra su acción en emergencias, pero si tengo que quedarme con una de sus actividades, ahora mismo sería la ayuda a familias, a la gente que se ha quedado sin trabajo. Fue uno de los factores por los que me hice socio. Daba la casualidad de que la biblioteca donde trabajaba estaba puerta con puerta con una sede de Cruz Roja. Un par de días a la semana veía las colas de gente que venían a buscar ayuda, cajas que supongo llevaban comida; y yo no estaba haciendo nada, sólo mirar.

     

    Afortunadamente, en casa ambos tenemos trabajo pero, pensaba, si me viese en esa situación, me aliviaría saber que hay gente buena, con ganas de ayudar a los que más lo necesitan. Yo quería ser parte de ello. Dirán algunos que así gano tranquilidad moral; no sé, es complicado. Yo creo que estoy sumando un granito de arena (mi aportación es pequeña sabiendo la cantidad de gente que necesita ayuda) para hacer una sociedad mejor. Sé que hace falta algo más que dinero pero, al menos, me siento útil; facilito las herramientas para que Cruz Roja, sus voluntarios, puedan estar ahí.

     

    Ahora soy más consciente de la acción local que desarrollan, de lo cerca que están de los problemas de aquí. De que no es una, son muchas, es una red. Precisamente esa cercanía es lo que, en mi opinión, la hace tan grande. Cercanía y neutralidad, porque Cruz Roja es de todos y para todos. Yo animaría a otras personas, porque cuesta muy poco ayudar a otros. Aquí no sirve la excusa del tiempo. Y la del dinero... tampoco es que valga demasiado: si puedes ir al cine, salir de fiesta... también puedes dar un poco a Cruz Roja. Cuantos más seamos, mejor; ahora que se recortan ayudas por otros lados."

  • "Antes los niños se iban a la escuela
    sin desayunar"
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    Felismina Lulu
    Beneficiaria de Cruz Roja

    "-Antes nunca comíamos tomate, lechuga, pimiento, cebolla, coles, berenjena ni remolacha; estos cultivos necesitan mucha agua y esta zona es muy seca"- comenta Felismina Lulu, orgullosa de ser la jefa de finanzas de esta machamba (huerta) colectiva que comparte con las compañeras del grupo de autoapoyo en su barrio de Chali, en Maputo, Mozambique, uno de los 15 países africanos donde se concentra especialmente la intervención de Cruz Roja.

     

    En estos grupos organizados por la institución se integran mujeres afectadas por el VIH/SIDA que, además de tratamiento retroviral, reciben ayudas para actividades agrícolas y pecuarias: aperos, capacitación y construcción de un sistema de riego con paneles solares y de dos aviarios: uno de gallinas ponederas y otro de gallinas de engorde.

     

    Con estos recursos, las mujeres pueden sacar a sus familias adelante y volver a hablar de futuro. Como Felismina Lulu, viuda de 47 años, con dos hijos y 5 nietos a su cargo, quien, con su enfermedad a cuestas, además de cumplir su función en la machamba comunitaria, saca tiempo y energía para cultivar otra huerta propia: "Allí planto cultivos de secano: mandioca, maíz, cacahuete, sandía y calabaza; con esto, sumado al dinero de la venta de los huevos y las gallinas, ya podemos comprar arroz, aceite o cacahuetes cuando se acaban los de nuestra cosecha".

     

    Felismina está orgullosa y feliz porque, además de sentirse una persona útil, "ahora en casa podemos hacer 3 comidas diarias; antes había días que hasta las 3h. no entraba nada de comida en casa y los niños se iban a la escuela sin desayunar. Ahora incluso podemos comprar cuadernos para los nietos".

  • "Entre tantas dificultades, la gente
    conserva su capacidad de sonreír"
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    Irene Peiró
    Delegada de Cruz Roja Española en Mauritania

    "Miro por la ventana y, durante kilómetros y kilómetros, nada recuerda a una ciudad, a un pueblo... No hay rastro de presencia humana. Seguimos una ruta por Mauritania, con un vehículo de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), y, a ambos lados de la carretera, sólo se ve un paisaje árido y desértico. Empiezo a entender por qué, en un país con una superficie de 1.030.700 Km2 (el doble que España), sólo viven poco más de 3 millones de personas.

     

    Hace mucho calor y el termómetro supera fácilmente los 40 grados durante el día. En el mismo aeropuerto, cuando llegué a Mauritania hace una semana, ya sentí por primera vez el aire cálido del África occidental. Además, este año todavía hace más calor del que es habitual y hace mucho tiempo que no llueve.

     

    En Mauritania, el nivel de lluvias ha bajado de un 30 a un 50% respecto el año pasado, cosa que está empezando a provocar graves problemas entre sus habitantes. Un 80% de la población vive de la agricultura y de la ganadería y, sin agua, peligran sus medios de subsistencia. No es que la sequía explique las dificultades del país, donde el hambre y la malnutrición son problemas endémicos que afectan del 10 al 15% de la población, pero sí que las ha agravado. De momento, la producción agrícola ha bajado a la mitad.

     

    Esta situación, que puede provocar una emergencia en el país durante los próximos 3 meses, ha llevado a la FICR a realizar una misión de evaluación de los problemas de seguridad alimentaria en Mauritania. Después de este análisis, la idea es poner en marcha tanto medidas de urgencia como algún proyecto de desarrollo.

     

    Además de los miembros de la FICR, el equipo del que formo parte cuenta con personal de la Media Luna Roja Mauritana y de la Cruz Roja francesa. La mayoría de gente acumula mucha experiencia: me acompaña la delegada de la FICR de Seguridad Alimentaria para toda la región del Sahel y el jefe de la misión ha participado en muchos otros proyectos en diferentes países de África, Asia y el Oriente Próximo. En cambio, para mí, es la primera vez para todo: en Mauritania, en África, en una misión... Pero, siempre hay una primera vez y no dejo de aprender cosas y de sorprenderme constantemente por cosas que el resto del equipo ya tiene más asimiladas.

     

    Del primer pueblo que visitamos, me impresiona constatar que sólo dispone de un solo punto de agua, un pozo de donde beben tanto las personas como los animales. Tienen graves problemas de agua y saneamiento y, para 500 personas, sólo hay dos letrinas.

     

    El problema más frecuente en otros poblados que visitamos son las dificultades para alimentar el ganado. En todo el país, muchos pastores han empezado a vender sus animales, porque no tienen comida para mantenerlos en vida, cosa que ha provocado una bajada de los precios. Para poner un ejemplo, el precio de una vaca ha pasado de 80.000 a 40.000 ouguiyas, la moneda mauritana (1 euro = 384,84 ouguiyas).

     

    Algunas familias ya están emigrando hacia el sur del país en busca de algún punto verde que los permita alimentar a su ganado. Cerca del río Senegal, que separa a este país de Mauritania, no escasea tanto el agua y se conservan todavía algunos cultivos de regadío.

     

    En esta zona del país se puede producir una concentración de población durante los próximos meses, porque, además, tampoco es fácil cruzar la frontera con Malí o Senegal. Las autoridades de estos países están empezando a restringir el paso de los inmigrantes mauritanos.

     

    Aún así, me sorprende ver cómo, en medio de todas estas dificultades, la gente conserva su capacidad de sonreír. La población local nos recibe con los brazos abiertos en todos los lugares a los que vamos y los niños y las niñas no paran de sonreír cuando me ven disparar la cámara.

     

    Los "Chefs de Village", las autoridades locales, nos invitan a entrar a su casa y, constantemente, nos ofrecen lo que tienen. Hace unos días, un grupo de mujeres también nos dejó probar el arroz que habían cocinado. Es la otra cara de Mauritania, donde a pesar de su pobreza, las personas comparten lo poco que tienen."

  • "Al colegio, en vez de un cuaderno,
    llevan un plato".
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    Pablo Díez de la Lastra Buigues
    Ddo. de Cruz Roja Esp. Kenia

    "Cuando llegamos a la escuela de Shantabaq, cerca de Wajir, unos doscientos niños esperan pacientemente sentados frente a las aulas. Pero hoy no es día de clase. Aún no ha empezado el curso, pero el gobierno ha mantenido abiertos los centros para que los más pequeños sean alimentados. Así que, en lugar de llevar en la mano un cuaderno, llevan un plato, o una taza, o un cubo, o cualquier otro envase que sirva para contener los dos cucharones de papilla nutritiva que están a punto de darles las cocineras. Las mismas que esta mañana cargaron, como cada día, con varios bidones de agua durante tres kilómetros para poder cocinar. Porque el alimento ha llegado, pero aún hay que instalar en el colegio un tanque de agua y asegurarse de que nunca esté vacío.

     

    Y eso que aquí, al menos, hay una charca cercana que aún tiene agua, aunque, como dice el maestro, sea `muy salina, mala para cocinar y para los niños'. Hay muchas otras comunidades que dependen de las organizaciones que pagan por el agua transportada en camiones desde decenas de kilómetros. Hasta hace poco, algunas comunidades llegaban a costearse ellas mismas los camiones vendiendo su ganado. Pero ya es difícil ver una vaca por aquí, exceptuando las que yacen al borde de las charcas secas, claro.

     

    Parece que la papilla ya está lista, y los miembros de la comunidad organizan en filas a los escolares. Niñas a un lado y niños a otro. Algunos intentan infructuosamente enfriar bajo un árbol la humeante taza, mientras otros deciden resignarse y emprender la vuelta a casa con su única comida del día entre las manos. Sin embargo, un grupo de niños permanece frente a la cabaña con sus platos fríos. El maestro, mientras una niña le mira expectante tapándose tímidamente la cara con el plato por debajo del pañuelo, nos cuenta que no esperaban tantos niños hoy, pero que cocinarán un poco más para que ninguno se vaya con el estómago vacío.

     

    Pero no nos engañemos; esta situación no es nueva aquí. Ahora esta parte del mundo recibe algo de atención gracias a que comparten algo, las graves y recurrentes sequías, con los refugiados somalíes que salen en los medios, en una situación aún más dramática. Pero suena irónico que un conflicto, que es parcialmente una consecuencia también de la extrema y permanente necesidad que sufre el cuerno de África, sea la única manera de que el mundo se acuerde de ellos.

     

    En esta árida tierra el olvido también amenaza con convertirse en crónico. Pero eso no se soluciona con un plato de comida."

  • "Con los días, los dibujos de los niños
    fueron cambiando a mensajes de alegría"
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    Juan Carlos García Ruiz
    Vol. y Pdte. de la A. L. Cruz Roja Lorca

    "En los 30 años que llevo como voluntario y 10 como presidente de la Asamblea Local de Cruz Roja, jamás me había visto involucrado en una situación como la vivida tras el terremoto que asoló la ciudad el pasado 11 de mayo. Con el apoyo incondicional de todas las Asambleas de Cruz Roja en la Región de Murcia y gracias a la colaboración de voluntarios procedentes de toda España, fuimos capaces de movilizar en las seis horas posteriores al terremoto el dispositivo necesario para poner en marcha todas las actuaciones de emergencia necesarias para atender a los afectados.

     

    Durante la emergencia, Cruz Roja se encargó de gestionar un dispositivo sanitario, el reparto de alimentos para aproximadamente 5.500 personas en el campamento provisional de La Rueda, atención psicosocial a todos los afectados y la filiación de todos los usuarios de este campamento provisional, para su posterior traslado al campamento estable, situado en La Torrecilla.

     

    Además, los voluntarios de Cruz Roja Juventud pusieron en marcha un espacio de esparcimiento y juego para los niños que se encontraban en el campamento de La Rueda.

     

    Me gustaría agradecer, en nombre de los voluntarios, los trabajadores de Cruz Roja, los vecinos de Lorca... las muestras de cariño y solidaridad que recibimos de infinidad de personas, empresas, instituciones, organizaciones, entidades... que nos están ayudando desde el primer momento y que sin su apoyo hubiera sido imposible poder estar al lado de los que más lo necesitan en estos momentos."

  • "Lo que más me alegra
    es poder ser útil a mis vecinos"
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    Juan José Lozano
    Voluntario de Cruz Roja
    "Ser voluntario de Cruz Roja para mí es una enorme satisfacción porque somos una gran familia que ayudamos en todo momento: en África, para combatir el hambre de los niños; en Haití, cuando los terremotos; en Lorca, para ayudar a la gente que se ha quedado sin casa...". Juan José siente como propia toda la acción de Cruz Roja, pero su satisfacción más personal es la actuación en su entorno: 'Lo que más me alegra es poder ser útil a mis vecinos: apoyamos a los chicos en los estudios; a los desempleados, los asesoramos para que consigan empleo; y a nuestros mayores, les ayudamos permanentemente. Siempre estoy esperando una llamada para poder estar con las personas que nos necesitan'. Su ayuda es últimamente cada vez más efectiva, gracias a la nueva metodología de trabajo implementada por Cruz Roja, la Proximidad Local: "Ahora llegamos antes, gracias a las nuevas tecnologías."
  • "Los voluntarios de Cruz Roja son mis amigos
    y mi familia"
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    Félix Pedro Rodrero
    Usuario Cruz Roja

    "¿Qué puedo decir yo de la Cruz Roja? Si son todo para mí", comenta Félix. La edad y sus problemas de movilidad lo podrían haber empujado a abandonar su entorno e ingresar en una residencia. "Estoy muy contento, tengo mucho que agradecerles porque se portan de maravilla. Sólo tengo que llamar por teléfono y en seguida el voluntario se pone en contacto conmigo. Gracias a la Cruz Roja, sigo en mi casa y en mi barrio, mantengo mi autonomía".

     

    La silla de ruedas que se ve obligado a usar en sus desplazamientos no es un obstáculo para hacer su vida, gracias al voluntario que le acompaña en sus salidas para 'ir a hacer algunos recados; ir, por ejemplo, al banco; en fin, a cualquier sitio, a hacer un poco de compra, ...'. Una ayuda que va más allá de la asistencia, porque para Félix "los voluntarios de Cruz Roja son mis amigos y mi familia."

  • "La satisfacción de saber
    que ayudas a la gente"
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    Ignacio Rodríguez Solar
    Voluntario de Cruz Roja

    "Un día de septiembre, subiendo las escaleras del centro municipal donde me tocaba impartir un curso de informática, comienza mi historia. En un tablón de anuncios solicitan voluntarios para un proyecto llamado Préstamo asistido. El tema despierta mi interés y relleno un cuestionario que me proporcionan allí mismo. A la semana me llaman de la Cruz Roja de Gijón, `¿qué pasará?' -pensé- `pero si yo no tengo a nadie en el hospital...`. Se trata del cuestionario, y es que en la solicitud no me había fijado que se trataba de Cruz Roja. Ya en la Asamblea de Cruz Roja Gijón me explican en qué consiste eso de ser voluntario. A cada palabra me parece más interesante la idea.

     

    Realizo el curso de voluntariado y descubro todas las cosas que hacen. ¡Guau! ¡Hacen de todo!: no solamente están en el fútbol o en los conciertos, o en la playa, con su archiconocido chaleco rojo; también acompañan a ancianos, ayudan a personas con discapacidad, etc.

     

    Empiezo en el programa de Teleasistencia Domiciliaria, pero pronto me cambio al de Empleo, ayudando a inmigrantes. ¡Qué cantidad de cosas aprendes sobre la vida en otros lugares del mundo, sobre otras formas de ver la vida, otros valores!; en definitiva, cosas que poco a poco te van aportando detalles para completar o rectificar aspectos personales y prejuicios. Y además está la satisfacción de saber que ayudas a la gente, que estás haciendo algo por mejorar, aunque sea sólo un poquito, la vida de personas que no tienen la culpa de nacer en otros sitios o de tener un color de piel distinto del blanco. De verdad, animo a todo el mundo a entrar en Cruz Roja como voluntario, como Socio o como donante, porque vale la pena."

  • "Sabes que solo con pulsar el medallón
    ya tienes ayuda".
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    Dolores
    Usuaria del servicio de Teleasistencia

    "Con el servicio de Teleasistencia de Cruz Roja me siento tranquila y segura, son muy rápidos respondiendo y muy amables. Sabes que están ahí, que hay alguien... porque los hijos y los nietos están trabajando y a veces, aunque quieren acompañarte al médico, no pueden. Desde el servicio de Teleasistencia me mandan a una voluntaria o voluntario que me acompaña.

     

    Yo prefiero vivir en mi casa, aunque esté sola estoy bien atendida, vienen a verme los hijos y los nietos, y si tengo alguna emergencia les avisan a ellos, o a veces directamente avisan a un médico. Este servicio está muy bien y lo puede pedir cualquier persona mayor que viva sola."

  • "Me siento parte de la inmensa labor
    de Cruz Roja"
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    Carlos
    Socio de Cruz Roja

    "Desde joven he estado vinculado a Cruz Roja gracias a los campamentos de verano organizados por Cruz Roja Juventud. Allí conviví con gente de orígenes humildes y marginales. De una forma natural, aprendí la importancia de ser solidario y generoso con los que han tenido menos suerte.

     

    Al crecer, he podido comprobar la importancia de la labor que desarrolla Cruz Roja, aquí y en todo el mundo, ayudando a quienes más lo necesitan, sin distinción de ideología, religión u origen social. He sido testigo del reto de levantar una ciudad tras un tsunami, de la superación de las víctimas del hambre, del logro de dar agua potable a una población sedienta, de la entrega de los que saben que una sonrisa hace tanto como una medicina.

     

    Ser socio de Cruz Roja me hace sentirme parte de la inmensa labor que esta organización desarrolla en pos de un mundo más humano para todos. Por todo ello, mi vida es especial y está llena de emociones. Igual que la tuya."

  • "Cruz Roja te va a ayudar siempre,
    y siempre con una sonrisa".
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    María del Carmen Fernández
    Usuaria Plan de Alimentos

    "Tengo dos niños y vivimos en estos momentos en una casa cedida por mi madre. Yo antes cobraba paro, también cobré el subsidio, pero agoté absolutamente todas las prestaciones que me ofrecían. Jamás me hubiera imaginado que esto me fuera a suceder, que yo tuviera que acudir a asistentes sociales y a Cruz Roja para pedir alimentos. Me costó bastante dar el paso, porque incluso pensé que no iba a tener respuesta, que me iban a decir directamente que a mí no me podían ayudar. No imaginaba que a los españoles también se nos pudiera ofrecer y dar esta ayuda.

     

    Un buen día me decidí. Me dije 'es que no me queda otra salida, voy a ver si me pueden ayudar'. Y así fue. Fui a Cruz Roja por iniciativa propia, les conté mi situación y me destinaron a la asistente social; ella fue la que me gestionó todo, y así es como ellos ya hace aproximadamente un año que me están ayudando, dándonos alimentos todos los meses.

     

    Vamos renovando cada seis meses, porque la situación no ha variado en estos dos años prácticamente nada. Se lo agradezco enormemente; la verdad es que lo hemos notado muchísimo, porque, sobre todo, los alimentos son de primera necesidad; en nuestro caso son muy útiles, y lo utilizo absolutamente todo; consumimos absolutamente todo.

     

    Yo les diría a otras personas en la misma situación que yo que se atrevan, porque el momento que estamos viviendo en España es muy crítico, y no pasa nada: ellos te van a ayudar siempre, y siempre con una sonrisa, con mucha amabilidad, mucho cariño... Si yo volviese a una situación como la que tenía antes, que no era boyante pero estaba bien, ayudaría a la gente necesitada, y por supuesto, con Cruz Roja, que son los que me están ayudando."

  • "Nunca hay que perder
    la esperanza ni la ilusión."
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    Quique Dacosta
    Cocinero, 3 estrellas Michelin. Socio

    "Cuando pienso en Cruz Roja automáticamente me viene a la cabeza el símbolo de una fuerza que está en todos los lugares del mundo.

     

    Desde una ambulancia o un socorrista en una ciudad europea, hasta el chaleco de uno de sus miembros en un país inmerso en una guerra o golpeado por un desastre. Ahora por ejemplo, con la crisis, Cruz Roja está actuando para cubrir las necesidades básicas de las personas, pero también ha desarrollado acciones de inserción laboral que han dado muy buenos resultados.

     

    Al final se trata de trascender del campo de la ayuda humanitaria al de promover iniciativas que pueden y deben perdurar en el tiempo. Nunca hay que perder la esperanza ni la ilusión. Hay mucho por hacer. Hay mucho que aprender. Decidí hacerme socio porque las buenas intenciones deben materializarse de alguna manera y aquí estamos implicados. Ser socio es una responsabilidad, un compromiso como persona, más allá de mi profesión."

  • "Hay más gente guapa
    que gente mala"
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    Tito Valverde
    Actor. Socio de Cruz Roja desde 1991

    "Con Cruz Roja, la sensación es que está ahí desde siempre. Desde pequeños la hemos visto continuamente, hemos crecido con ella. Forma parte de nuestra identidad. Y eso hay muy pocas organizaciones que puedan decirlo. Su personal ha estado presente en muchos momentos de nuestra vida: vigilando las playas, a pie de carretera, la fiesta de la banderita... ¡hasta en la película 'las chicas de la Cruz Roja'! Son como de la familia. Te hacen sentirte acompañado, protegido...

     

    Cuando vas creciendo te vas dando cuenta de su verdadera dimensión; de su reconocimiento nacional e internacional; de la valentía de sus miembros, siempre en primera fila en los conflictos, donde hay gente que respeta las reglas y gente que no, donde un obús puede caer en cualquier momento; y los ves ahí, con sus tiendas de campaña, sus camiones, atendiendo a la población... Admiro profundamente ese coraje, me reconforta la idea de que, donde haya un conflicto, no falla, allá van a estar ellos, jugándose la vida.

     

    Y luego, la admiración más próxima, pero igual de profunda, por sus voluntarios y voluntarias. Precisamente a uno de ellos le debo el haberme convertido en socio de Cruz Roja. A principios de los 90 estaba grabando una serie en televisión y yo veía como un cámara amigo mío se iba de voluntario a la sierra cada fin de semana, a colaborar con Cruz Roja. Entregaba su tiempo libre a ayudar a los demás. Su coche parecía un ambulatorio, llevaba de todo y era capaz de prestar auxilio en cualquier momento ¡hasta le vi poner unos puntos a un compañero! ¡Me dejó alucinado! Él me propuso colaborar de alguna manera con Cruz Roja y pensé ¡qué menos que una aportación económica, cuando otros están dando tanto! Y es que ves a los voluntarios y te das cuenta de una cosa: hay más gente guapa que gente mala. Muchísima gente dedica horas de su vida a ayudar a los demás. Y los ves con qué cariño tratan a la gente, en la playa, por ejemplo, cuando atienden a un niño con una picadura de medusa, o cuando facilitan que una persona discapacitada pueda disfrutar del mar...

     

    Los voluntarios son una de las cosas que más me atrae de Cruz Roja; ellos proporcionan a la organización su imagen más agradable, cercana y simpática. Todos estos son los motivos por los que yo no me apearía de Cruz Roja nunca, ni siquiera en este momento de crisis y recortes. Porque, además, puedes adaptarlo a tu circunstancia: estás contribuyendo con una cantidad un año, dos, y, si por cualquier cosa no puedes continuar con esa aportación, la reduces o la dejas un tiempo y luego vuelves a sumarte. Lo fundamental es saber que ayudas a los demás a través de una organización grande, que siempre está en primera fila y que ya es un poco nuestra".

  • "Cruz Roja es garantía de efectividad
    , acción y compromiso"
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    Neus Martínez Roldán
    D. de Rel. Institucionales Nestlé

    "Cruz Roja me propuso visitar Haití, en representación de Nestlé y de los cientos de empleados que colaboramos en una de las mayores aportaciones solidarias de la compañía, para ver sobre el terreno cómo estaban avanzando sus trabajos. Su intención era reconocer, también, la histórica colaboración que hace más de 20 años empezó Nestlé y reforzar los lazos de confianza construidos a lo largo de este tiempo.

     

    Quiero compartir mi descubrimiento de la calidad de organización de Cruz Roja Española, capaz de gestionar proyectos de una gran complejidad gracias a su visión estratégica de actuación, su clara definición de objetivos, procesos y sistemas de medición y, en definitiva, a la extraordinaria calidad profesional y humana de sus cooperantes españoles: Al llegar a Haití, la primera impresión fue de caos. Puerto Príncipe es una auténtica ruina, marcada por el color gris del cemento roto y los escombros por las esquinas. Pero a la vez, con mucho color en sus calles.

     

    Visitamos el campo base de Cruz Roja, donde en el momento álgido de la tragedia llegaron a coincidir hasta 30 países coordinados por la Federación de Cruz Roja Internacional. Es interesante comentar que en esos días la acción de múltiples pequeñas ONG (unas 3.000), que actuaban sin los protocolos de coordinación, generaba un caos adicional.

     

    Allí puede comprobar la tremenda profesionalidad de la Cruz Roja en general y de Cruz Roja Española en particular.

     

    Nunca imaginé la infraestructura y la organización rigurosa que precisa una actividad de tanto impacto directo para las personas como es la ayuda humanitaria. Siempre he visto en Cruz Roja a una gran organización, pero nunca hubiera sabido explicar por qué. Hoy lo sé: la cooperación poco tiene que ver con la improvisación.

     

    Cruz Roja Española organiza sobre el terreno sus propios departamentos de RRHH, contabilidad y administración, logística, compras, servicios, etc. con un responsable al frente de cada departamento. Estructura su actuación en tres niveles -emergencia, post emergencia y desarrollo- con programas de actuación y criterios de éxito diferentes para cada nivel. Tras la fase de emergencia se pasó a la fase de desarrollo con un plan estratégico, pero ahora ya de la mano del gobierno para asegurar la sostenibilidad a largo plazo y un impacto que vaya más allá de la comunidad en la que actúan.

     

    El Leogane y la ciudad vecina de Jacmel, Cruz Roja Española está a punto de culminar la construcción de 4.500 alojamientos basados en un modelo de vivienda (shelters) diseñado por ellos mismos. Un shelter se completa en una semana y su estructura puede ser `tuneada' por el propietario, personalizando así su hogar. Además, Cruz Roja está construyendo un centro de salud y 16 nuevas escuelas que pasarán a tener titularidad pública.

     

    También desarrolla programas de formación sobre hábitos higiénicos, salud comunitaria y prevención para desastres, y sesiones de trabajo con las comunidades para ayudarles a estar mejor organizados ante futuros desastres naturales y fomentar sentimiento de comunidad. Una última reflexión sobre los cooperantes: No tengo palabras para expresar mi admiración a unos chicos y chicas que no superan los treinta y tantos, y que con una madurez envidiable afrontan un día a día duro y adverso, con pocas o nulas posibilidades de evasión, pero que en ningún momento lo reflejan como algo negativo hacia el visitante.

     

    Todos ellos, sin excepción, nos explicaron sus proyectos con el entusiasmo del que cree fervientemente en lo que está haciendo, sin aderezar sus relatos con algún toque de dramatismo para remover nuestra conciencias.

     

    En definitiva, me fui de Haití con la comprensión de que la cooperación no sólo es cuestión de dinero y solidaridad. Organizaciones como Cruz Roja son capaces de convertir ambos factores en proyectos, realidades y acción sobre el terreno. Ya han pasado dos años desde el terremoto y Haití empieza lentamente a remontar; los próximos diez serán claves para descubrir si es capaz de levantarse.

     

    Tras este viaje, me gustaría contagiar mi orgullo por lo que representa la colaboración de Nestlé con Cruz Roja Española desde hace más de 20 años y animar a todas aquellas empresas que quieran involucrarse en la cooperación a que lo hagan de la mano de Cruz Roja, pues he podido comprobar personalmente que son una garantía de efectividad, acción y compromiso tanto con los donantes como con los beneficiarios."

  • "¿Qué es más valioso: enviar nuestra solidaridad donde es imprescindible o unos zapatos nuevos"
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    Mª Carmen Calvo
    Socia Cruz Roja

    "De Cruz Roja, valoro mucho su acción solidaria a nivel de barrio, como por ejemplo la recogida y distribución de alimentos en estos años difíciles; tanto como su papel en campañas de supervivencia de poblaciones lejanas. Precisamente fue esa labor más cercana la que me decidió a colaborar, porque, aunque lo llevaba pensando desde hace tiempo, el hecho de que las cosas se hayan puesto tan complicadas en España me ha ayudado a comprender que aquellos que aún tenemos accesible la supervivencia somos responsables de colaborar con la supervivencia de los demás, en la medida de nuestras posibilidades. Considero una obligación de cualquier ciudadano que tiene casa y comida poner algo para que todos puedan tenerla.

     

    Estos últimos años tengo la sensación, más cercana que antes, de que cualquiera de nosotros puede necesitar ayuda de un día para otro; y en un caso así, todos querríamos percibir que la sociedad no nos da la espalda. La solidaridad es uno de los valores que tendrá que tener más importancia en el futuro. Cuando veo a los jóvenes haciendo acciones solidarias, como los voluntarios de Cruz Roja recogiendo alimentos en el súper de mi barrio, pienso que eso es lo que va a hacer viable la sociedad. Una sociedad está acabada si abandona su sentido de Humanidad y si deja de tener como meta que nadie pierda su dignidad humana.

     

    De alguna manera, quise transmitirle todo esto a mi hija de 13 años cuando decidí hacerme socia de Cruz Roja. Iba con ella por la calle y un voluntario me invitó a dar el paso. Pensé ¿por qué voy a dejarlo para otro momento si ya tenía pensado hacerlo? Creí que sería una experiencia aleccionadora para mi hija. Para mí, colaborar con Cruz Roja significa ser corresponsable mes a mes, con mi pequeña aportación, de que se pueda sostener una iniciativa basada en la solidaridad. Es hacer visible que la sociedad está cambiando. Colaborar con Cruz Roja o con otra ONG es demostrar que la única utilidad de nuestro dinero no es adquirir bienes personales, consumir objetos, fomentar el bienestar propio... Con nuestro dinero también podemos abrazar a la humanidad entera, y enviar de un modo tangible nuestra solidaridad allí donde es más imprescindible. ¿Qué consideramos más valioso... esa posibilidad o unos zapatos nuevos?

     

    Cuando veo a Cruz Roja actuando siento satisfacción; más ahora, que participo a pequeña escala. Pienso `menos mal que estoy un poco ahí, donde se necesita'. Lamentablemente mi situación actual de trabajadora modesta y madre soltera no me permite ir más allá en mi concepto de justicia social. La deuda que tengo pendiente es la de poder disponer de un poco más de tiempo e intervenir en algo de voluntariado a nivel de barrio. Ahora me es imposible, pero sí que me gustaría implicarme, y contribuir con parte de mi tiempo. Creo que todos podemos aportar algo valioso; a veces pensamos en si seríamos capaces de ayudar en alguna catástrofe, etc., cuando quizá sí podríamos hacerle compañía a una persona mayor que está sola, hablarle... Me parece muy bien que exista gente que dedique su tiempo y esfuerzo a cosas así. Todos podemos ayudar de una manera u otra."

Millones de personas de todo el mundo tienen algún tipo de vínculo con Cruz Roja. Una vivencia donde se mezclan ideales, solidaridad, comprensión... Es la experiencia Cruz Roja. Cuéntanos la tuya. Puede servir de inspiración a otras personas.
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